"Esta
historia es una de esas que es mejor olvidar,
para que las palabras
que la componen mueran y el pasado que encierran
se olvide tambien con ellas.
El pasado es , en cualquier caso, como un espejo
cóncavo en el que tratamos
de observar nuestro espíritu..."
Como
puede apreciar desde esta breve introducción,
Black Mirror alberga una
de esas tramas que podrían dar de sí
hasta convertirse en un ensayo
filosófico, pero el resultado de éste
título de Future Games es, sin duda,
una de las mejores aventuras gráficas
de los últimos momentos.
Con
Black Mirror regresamos al aire clásico
de la aventura gráfica, pero su
trama le enganchará desde el primer
video introductorio, hasta que su
monitor alcance el punto de ebullición.
Siempre y cuando sea un
inveestigador hábil, ya que Black Mirror
sintetiza como pocos el halo de
misterio, terror y suspense que envuelve a
las grandes obras del género.
Samuel
Gordon (es decir, usted) es llamado a investigar
en su casa natal (la
mansión Black Mirror, que se alza siglos
ha en lo profundo de Gales) las
causas de la misteriosa muerte de su propio
tío, William Gordon. Esta misión
nos llevará a recorrer los rincones
más oscuros de esta zona de la vieja
Inglaterra, y a revolver entre los viejos papeles
olvidados que componen el
pasado oscuro, el pasado más remoto
que encierre en sí las respuestas que
Samuel busca.
Así
pues está claro que la trama no dista
en absoluto de cualquier otra del
género de misterio y suspense a los
que nuestro gran mundo mediático nos
tiene ya acostumbrados. Sin embargo en Black
Mirror encontraremos una serie
de componentes que la harán diferente
de otras de este estilo.
La
presencia de elementos sobrenaturales, una
jugabilidad absolutamente
accesible, una ambientación y sonidos
sobrecogedores, y unos gráficos dignos
de un museo la habrían convertido en
un clásico del género de haber
salido
hace unos años.
Como
ya hemos apreciado, la ambientación
se basa en factores como el
detalle de la factura de los personajes y su
entorno, las texturas y el
sonido, un sonido y música que logra
en el jugador una impronta de
nerviosismo e inquietud en los que radica la
dicción.
Tanto
la oscura y decadente Black Mirror como las
localizaciones que la
rodean rezuman misterio y belleza a través
de multitud de escenarios
variadísimos llenos de sutiles elementos.
en ellos todo es tétrico e
inquietante, pero a la vez sensual y delicado.
Por ejemplo, la lluvia. Una
lluvia perpetua y helada cae continuamente.
Bajo la ellla no tendremos lugar
donde escondernos de nuestra propia inquietud,
del miedo al que dará paso la
resolicuón del misterio... En el susurro
del viento, el caer de las hojas,
el crujir de la tierra bajo las pisadas...
El jugador queda inevitablemente
absorto a través de ésta hermosísima
ambientación.
En
lo relativo a la jugabilidad ustedes encontrarán
poca o ninguna
dificultad para moverse a lo largo del juego,
ya sea en el interfaz normal o
en la resolución de los abundantes puzzles
y enigmas que les retarán de
contínuo, siendo cada uno aún
más original que el anterior.
En
resumidas cuentas, Black Mirror es una obra
muy dedicada en especial a
los amantes del género de terror e intriga,
que encontrará cabida en la
mayoría de los ordenadores dado que
sus requisitos no son en absoluto
desorbitados y que ademas muestra una jugabilidad
tan sencilla y natural
que ante la cualquier usuario joven o viejo,
padre o hijo quedaremos
convertido en carne de adicción.
Como
desventajas hemos de mencionar que, aunque
subtitulado, carece de un
doblaje al castellano y que a pesar de la belleza
y detalle embriagadores de
los gráficos, los amantes de todo lo
novedoso en el aspecto técnico no
encontraremos nada sorprendente. En cualquier
caso les recomendamos que
acepten el misterio que esta creación
tan literaria y novelesca les ofrece.
Así que vayan haciendo las maletas,
pongan rumbo a Inglaterra, y no olviden
llevarse un huevo de paraguas.
Oldevay