Fahrenheit es un título destinado a revolucionar
el mundo de la aventura gráfica. Este juego
de Quantic Dream incorpora un cúmulo de novedades
que sorprenderán tanto a veteranos como a
principiantes en este género. Pero no vayamos tan
rápido, empecemos por el argumento...
Nueva York, invierno de 2009. La ciudad parece
hibernar bajo el manto de nieve que la cubre. Dentro
de un café cualquiera se va a perpetrar un
crimen tan brutal como misterioso. Un ciudadano más,
un inocente, va a morir apuñalado salvajemente
por un asesino controlado por una fuerza misteriosa
y ajena a él por completo: ese somos nosotros.
La acción no se hace esperar. Lucas Kane,
en los servicios de dicho café, retoma su
conciencia repentinamente para darse cuenta de que
acaba de asesinar a alguien. El cuchillo en el suelo,
junto al cadáver, las manos ensangrentadas,
unos símbolos extraños grabados en
sus antebrazos y un policía que va a venir
de un momento a otro son algunos de los elementos
que componen las primeras escenas de un juego en
el que, más que nunca, vamos a estar metidos
de lleno en la piel de cada uno de los personajes,
que van a ser tres.
Lucas Kane es el personaje más interesante,
no sabe porqué acaba de cometer un acto así,
pero se ha propuesto descubrirlo. Esto no le va a
resultar fácil, porque los detectives Carla
Valenti y su compañero Tyler, a los que también
controlaremos, van pisándole los talones.
La trama, el ritmo, la acción, todo se parece
más a una película totalmente interactiva
que a una aventura gráfica, y el resultado
es, sencillamente, espectacular.
Hay varios elementos que aportan dinamismo a la
trama, en apariencia lineal e inamovible. Por ejemplo,
podremos decidir de parte de quien estamos, de Lucas
o de los detectives, y nuestras elecciones y rendimiento
en el juego determinarán un final u otro.
Hay que decir que a diverencia de la mayoría
de aventuras gráficas, aquí la muerte
o la derrota son una amenaza constante, añadiendo
el factor tiempo, que por lo menos a Lucas Kane no
le sobra en lo más mínimo. La historia
puede cambiar radicalmente.
El argumento no tiene fácil rival, y cada
vez es más y más complejo. Además
la dinámica del juego, el sistema, es muy
distinto a todo lo visto. No sólo consiste
en encontrar pistas o datos, e interactuar con objetos,
sino que tendremos que superar un sinfin de pruebas
para desenmascarar ciertos matices del desarrollo.
Por ejemplo, al hablar con algunos persnajes tendremos
que pulsar ciertas combinaciones de botones o realizar
ciertos movimientos (velocidad y reflejos) para percibir
cosas que se escapan. Este tipo de "juegos" o
pruebas son muy diversos y se dan en ocasiones muy
distintas, y tienen como objeto hacernos sentir la
presión a la que está sometido nuestro
personaje de turno o el esfuerzo que está realizando
en ese momento. Y la verdad es que da resultado.
Además entra en juego el factor moral. Cada
personaje tiene una barra que muestra si está tenso,
nervioso, estresado, tranquilo, etc. Por ejemplo,
beber café aumenta nuestra vitalidad, pero
cuando Kane observa la foto de sus padres, fallecidos
en un accidente, no puede evitar deprimirse. Personajes
dinámicos, reales, sumamente humanos.
Los escenarios son muy diversos, pero siempre predomina
un tono oscuro e invernal que va a tono con la misteriosa
trama, muy ligada a lo místico y parnormal.
Podremos cambiar de cámara (estilo Alone in
the Dark) o bien tomar la perspectiva de primera
persona para mirar alrededor. Los entornos son sumamente
realistas gracias a una texturas magníficas,
un modelado sobresaliente y una gran cantidad de
milimétricos detalles a nivel visual e interactivo.
Incluso la aparición de varias cámaras
a la vez en pantalla nos permite ver sucesos desde
varios puntos de vista, o simplemente ver otros lugares
y otras personas a la vez. El aspecto gráfico
es sobresaliente, pero la banda sonora es magistral.
Se aprecia rápidamente que todo está encauzado
a generar, más que un gran trabajo técnico
(que lo es de sobra) una experiencia de inmersión
inusitada en un argumento brillante con todas las
letras. Una experiencia intensa y adictiva, una trama
que no podremos dejar hasta resolverla, un trabajo
de calidad como muy pocos. Fahrenheit. Un nuevo clásico.
Oldevay