Sólo
el título de esta última producción
de Monolith debería bastar para
hacernos una idea exacta de lo que tenemos entre manos...
Lo
primero que hay que saber es que sus siglas (First
Encounter Assault
Recon) hacen referencia a una élite de asalto
especializada en situaciones
paranormales en la que, adivínenlo, nosotros
jugaremos el papel de "hombre
en punta", es decir, al que le toca abrir puertas
de estancias sospechosas,
entrar en sitios oscuros y probablemente poco higiénicos,
o buscar una
cabina para llamar a casa si no vamos a dormir esta
noche...
Si
es usted un jugador que valora las buenas lineas
de argumento, no piense
en este título como en un shooter cualquiera;
muy al contrario, su
combinación de horror paranormal, acción
y un guión envolvente in crescendo
garantizan la adicción del más escéptico.
Sabemos que el planteamiento
inicial del juego puede no parecer excepcional,
pero hay varios factores que
lo distinguen de otros títulos, como por
ejemplo los prodigiosos reflejos de
nuestro personaje, que otorgan la posibilidad de
ralentizar nuestros
movimientos en uno de los mejores "slow motion
mode" que hemos visto
últimamente (por algo somos el hombre en
cabeza) y nos permitirá salir de
más de un embrollo. No es casual esta abundancia
de virtudes en nuestro
personaje, ya que los enemigos son numerosos e inteligentes,
organizándose
en grupos, rodeándonos, cubriéndose
entre ellos y usando abiertamente
elementos de su entorno para malos fines... En fin,
una soberbia IA cuyo
resultado es una acción siempre imprevisible
en un entorno hiperrealista:
humo, polvo por doquier, astillas, fragmentos y
casquillos de bala volando
por los aires... Un "paraiso" para los
amantes de la acción. Garantizado.
Además
de todo esto podemos decir que el motor gráfico
es espectacular, en
todo lo relativo a modelados, animación,
texturas e iluminación, la
puntuación ha de ser un diez, con una salvedad:
el diseño. A veces puede
parecer que ciertos escenarios y personajes se repiten
insidiosamente,
además de que predomina la acción
en interiores. No obstante la magnífica
optimización de los gráficos, así
como el realismo que impera en todo el
desarrollo (hasta sus consecuencias más sanguinolentas)
tienden a compensar
estas leves carencias.
Bien,
parece ser que los creadores de F.E.A.R se han propuesto
generar miedo
en la conciencia del jugador (y en mi humilde opinión
lo han conseguido) y
que no esté tranquilo mientras esté
jugando. Es algo asi como una abundante
sensación de malestar, un nosequé
raro que perturba nuestros sentidos a
menudo (siempre en un plano lúdico, al menos
por nuestra parte) hasta el
punto de que veamos ocasionalmente imagenes o sucesos
frutos de una
creciente paranoia en la mente del protagonista.
De todas formas no
estaremos solos todo el tiempo, por suerte contaremos
con la compañía
ocasional de una encantadora niña/espectro
que situará al borde de la
taquicardia a los más sensibles. En cualquier
caso es preferible no desvelar
mas, ya que este es de ese tipo de producciones
que usted querrá desvelar
solo, ya que es ahí donde radica buena parte
de su interés.
En
último lugar podemos observar que el doblaje
al castellano en la versión
española es más que correcto, y que
el apartado música/sonido goza de una
calidad exultante que contribuye a intensificar
la atmósfera de tensión que
impera de principio a fin. Una acción abundante
y escabrosamente realista,
un lenguaje malsonante a veces y las escenas de
terror que acompañan al
intrépido jugador lo hacen poco recomendable
para menores de 18 pero, como
decía el capitán planeta "recordad:
sed vosotros mismos".
Oldevay