No
queda mucho por decir de uno de los juegos
(por no decir El Juego) más notorios
de los
últimos años, y del que tantos
ríos
de tinta (digital o no) se han escrito, no hay
mucho que decir salvo que si te gustaron Grand
Theft auto 3 o Vice City y a estas alturas aún
no has acompañado a CJ en sus correrias
por Los Santos, San Fierro, Las Venturas,
etc. En éste último caso sigue
leyendo (o hazte con este título YA!).

La
acción se desarrolla a principios de los
noventa en la costa oeste de los Estados Unidos,
y su argumento corre de la mano de la carismática
figura de Carl Johnson (CJ), y sus viajes por
Los Santos (L.A.), San Fierro (San Francisco),
Las Venturas (Las Vegas), y toda la acción
empieza cuando éste acaba de llegar de
Liberty City para ver que su antiguo vecindario
de Grove Street está peor que nunca y que
debe volver a la acción junto a los despojos
de su familia y los compañeros de su antigua
banda. Dispuesto a vengar la misteriosa muerte
de su madre, CJ y los suyos (The Grove Street
Families) buscan devolver la gloria al barrio
enfrentándose a bandas rivales, camellos,
policías corruptos, en fin hasta mafias
vietnamitas... Así sucesivamente hasta
que nadie, bueno o malo, quede con cabeza.

San
Andreas es famoso en gran parte por la cantidad
de cosas nuevas que puedemos encontrar: cambiar
de ropa, ir al gimnasio, a clubs de striptease
o incluso a un sex shop, perder la pasta en casinos
o apuestas de caballos, comer, tener novia, cambiarse
de corte de pelo, tatuajes o mi favorito: la posibilidad
de modificar hasta un extremo espectacular un
buen número de los vehículos que
encontremos por ahí (capas de pintura,
alerones, suspensión, altavoz de graves,
etc etc etc).

Todavía
estás ahí? bien pues hay más,
mucho más. Un par de datos que nos ayudan
a aproximarnos al fenómeno de San Andreas
son sus 150 horas de juego y de que el mapa (además
de estar absolutamente saturado de lugares, secretos
y sorpresas por descubrir) es 4 veces más
grande que el de Vice City, con desierto, región
montañosa, campo abierto, lagos, etc. En
el apartado técnico descubrimos nada más
empezar que las texturas son más detalladas
y profundas que nunca, y las animaciones espectaculares
y sorprendentes, todo muy bien optimizado, cosa
a agradecer.

Nos
llama mucho la atención los efectos climáticos,
(lluvia o calor del desierto), la enorme distancia
de visibilidad y la luz, una luz (especialmente
la del atardecer y la noche) que no parece ser
nunca la misma, a medida que transcurren las 24
horas del día. Todo esto supera, traspasa
con creces al pobre Vice City. Hasta la jugabilidad
es superior, los movimientos del coche son mil
veces más realistas y fuera del vehículo
podremos ver a CJ desde todos los ángulos
(como en Vampire: Bloodlines) y manejarle con
mucha más facilidad y precisión,
incluyendo novedades en su movimiento como la
caza silenciosa, el aprendizaje de artes marciales,
el uso de armas a dos manos, formar tu propia
banda, etc. De todas formas los enemigos no siempre
resultarán muy inteligentes, y parecerán
llevados más bien por un placer sádico
de disparar que otra cosa (lo cual por otra parte
es algo en común con gran parte de nosotros,
amantes de GTA).

Las
misiones oficiales son abundantísimas (estamos
hablando por otra parte de 150 horas de juego),
pero hay muchas otras actividades y misiones "no
oficiales" que podremos hacer; carreras,
robos en casas, modo vigilante, pruebas de tiro,
en fin, actividades recreativas ejemplares para
un De La Cuadra Salcedo cualquiera como usted
o como yo. Y todo esto está aderezado con
aún más emisoras de radio que la
realidad misma, las cuales serán la delicia
de amantes del hip hop, soul, R&B, funk, reggae...
Aunque también podremos introducir nuestra
propia música.
Bueno
un tema que suele resultar bastante interesante
a todo el mundo es el de los secretos de San Andreas.
Me refiero a cosas tales como avistamientos de
ovnis, una base militar secreta, un zombie, tiburones,
una roca con forma falica en mitad del desierto,
pueblos fantasma, etc... Como podéis ver
lo de las 150 horas va a resultar ser cierto...
Oldevay