Para
satisfacer a unos y a otros tenemos aqui "Return
to Castle Wolfenstein"
el cual, para ahorrar halagos, digamos que se alza
por si solo entre
las mayores obras maestras de ID Software y Gray
Matter Studios.
Constituye uno de los mejores ejemplos de relación
calidad/rendimiento,
es decir que desde su aparición nos ofrece
los mayores avances técnicos
en gráficos y animación y a la vez
funciona a la perfección sin que nuestro
pc sea una maravilla, como es el caso del que escribe
estas lineas...
Podemos
comenzar hablando del argumento, el cual es tan
sencillo como
interesante: Encarnamos a un pobre soldado americano,
William "B.J."
Blazkowicz, capturado por soldados alemanes durante
la 2ª Guerra Mundial, e
inmediatamente recluído en un oscuro castillo
medieval, perdido en algún
punto de la geografía alemana y custodiado
por nazis hasta los topes. Así
empieza todo. Por tanto el primer objetivo será
escapar de allí, pero tan
solo para convertirnos (despues de no pocas penurias)
en el chico de los
recados del servicio de inteligencia americano a
través de un gran número de
misiones (7 capítulos, 27 misiones), todas
ellas dedicadas a combatir
ciertas estrategias poco escrupulosas que al parecer
está empleando el
Tercer Reich...
Y
es precisamente en estas oscuras estrategias donde
reside el hilo
conductor de la trama que debemos investigar y combatir:
armas secretas,
soldados de élite, ingeniería genética
y experimentos que aterrarían al
mismísimo doctor Frankenstein son algunas
de las cosillas a las que nos
tendremos que enfrentar en no pocas ocasiones. Así
pues se combinan el
tradicional combate contra los soldados alemanes
durante la segunda guerra
mundial, con el factor sobrenatural que empapa de
horror el desarrollo del
juego (sobre todo en lo relativo a las impecables
técnicas de "reanimación"
de difuntos, de las que los científicos nazis
hacen gala). Toda esta galería
de horrores culmina en la búsqueda del super-hombre
hitleriano, es decir, en
el "uber-soldat" o super-soldado cuya
creación (a través de técnicas
bio-robóticas) debemos impedir... Aunque
tal vez sea ya demasiado tarde. En
cualquier caso no hay problema ya que contamos con
un arsenal que, sin ser
una cosa increible, es muy abundante: pistolas y
ametralladoras aliadas o
alemanas, armas con silenciador, granadas, bombas
a distancia,
panzerfausts, rifles de precisión, lanzallamas
y alguna que otra arma
especial que no desvelaré aquí nos
ayudarán a combatir a nuestros enemigos,
ya sean de aqui o del más allá. Casi
todas las armas son reales, y muestran
un acabado extraordinariamente creible tanto en
su aspecto exterior como en
su funcionamiento. No obstante aquellos que busquen
el mayor de los
realismos en el combate, no lo hallarán aquí,
no hace falta ser fan del
género gore para darse cuenta de que el tema
de la sangre y la casquería no
ocupa el espacio más predominante en el juego,
aunque la acción no deje de
ser adictiva en ningún momento.
Uno de las atributos que más se agradecen
en este título es la increible
abundancia y variedad de misiones y escenarios que
tendremos que atravesar:
mazmorras, catacumbas, pueblos sitiados por los
nazis, fábricas secretas,
laboratorios, ciudades en ruinas, etc. Todos ellos
con un espléndido nivel
gráfico (similar al del tambien gratamente
recordado Quake 3)
ya sea en escenarios interiores o en exteriores.
Las texturas son de un
realismo y riquezainusitados prácticamente
hasta el momento, podemos decir que RTCW ostenta los mejores gráficos jamás
vistos hasta entonces en
ningún videojuego, usando el motor modificado
del ya citado Quake 3: Arena.
Hay pocas cosas repetitivas en el juego, y otro
de los aspectos dignos de
agradecimiento es el gran realismo en todo lo referente
a los elementos de la época: uniformes, armas, diseños arquitectónicos,
etc. Todo ello muestra
signos evidentes de una profusa labor de documentación.
Además
de todo esto las animaciones son sumamente convincentes,
y la
excelente manejabilidad del mejor de los shooters
aunque diríase que nuestro
personaje se mueve con demasiada celeridad; Esto
es algo útil hasta cierto
punto en situaciones de combate pero negativo a
la vez debido a la falta de
realismo de este hecho. Cuestión de gustos.
Algo digno de agradecer es lo
sintético de los indicadores de vida, armadura,
munición, etc, que ocupan
muy poco espacio y favorecen la visibilidad con
un diseño reducido y
elegante.
Respecto
a la duración total del juego, oscila entre
10 y 15
horas. Podría parecer corto, pero la diversidad
que encontraremos en todos
los aspectos probablemente compensa esta carencia,
ya que el interés
permanece encendido en todo momento. Además
no será fácil abrirse camino, ya que
el enemigo tiende a parapetarse tras obstáculos,
devolviéndonos las
granadas que les lancemos si pueden, coordinándose
entre ellos, haciendo
gala de una IA nada despreciable.
Por
último los apartados de sonido y música
están por suerte a la altura de
todo lo anterior, los efectos de sonido hacen temblar
hasta al sistema
operativo y junto con la música contribuyen
a sumergirnos (tal vez incluso
más que los gráficos) en la inquietante
trama que se desarrolla ante
nuestros ojos.
En
resumen, podemos decir que RTCW es mucho más
que un digno sucesor
de su casi homónimo y precursor Wolfenstein
3d, ya que como aquel en su día,
también abrió nuevos caminos en lo
relativo a los aspectos técnicos, aún
sin
hacer avanzar demasiado el género, pero ¿que
más se puede pedir? historia
envolvente, gráficos revolucionarios, magnífico
sonido y jugabilidad lo
convierten en una de las más valiosas joyas
que todo "game-hunter" debería
tener.
Oldevay