Extraída directamente del relato escrito
por el genial Conan Doyle llega a nuestras manos
Sherlock Holmes: El Pendiente de Plata, una aventura
gráfica que deja muy atrás aquellos
inolvidables Archivos Secretos de Sherlock Holmes
o aquel Caso de la Rosa Tatuada, los cuales podremos
revivir gracias al regreso a pc del mejor detective
de todos los tiempos.
Todo comienza en Mayo de 1897, cuando el archiconocido
Holmes y su inseparable Dr.Watson asisten como invitados
a la fiesta de cumpleaños de Lavinia, la hija
de un hacendado arquitecto y constructor: Sir Melvin
Bromsby, anfitrión y organizador de la fiesta
que muere contra todo pronóstico víctima
de un disparo más bien bastante certero, en
medio de un discurso ante toda la concurrencia del
cumpleaños. Como no podía ser de otra
forma, no queda claro en absoluto quien realizó el
infeliz disparo, con lo cual, y rodeado por una excelente
banda sonora formada por piezas de Mendelssohn, Dvorak,
Grieg, Schumann, Tchaikovsky, y otros genios del
siglo XIX, Sherlock Holmes se pone manos a la obra.
Muy bien, lo primero que encontramos es un magnífico
trabajo a nivel gráfico. Eso sí, hay
profundas irregularidades en este aspecto, ya que
a veces se muestran excepciones ciertamente inexplicables.
Aún así en general este es un aspecto
bastante cuidado, y eso es algo que se percibe especialmente
en los estudios de interiores, llevados a cabo con
extremo nivel de realismo y detalle. Las animaciones
son más que aceptables y el sonido integra
una banda sonora muy a tono con la historia, como
antes decíamos. Salvando ciertos momentos
(escasos) de menor calidad gráfica, podemos
decir que a nivel técnico este título
es bastante aceptable. Además como gran acierto
podemos señalar que está íntegramente
doblado al castellano.
Todos sabemos que el género de la aventura
gráfica no está pasando por sus mejores
momentos, pero por suerte aparecen de vez en cuando
ineludibles piezas como esta, que sin llegar a ser
un hito histórico, si que promete unas cuantas
horas de inmersión en una buena historia,
unos bonitos escenarios, puzzles, acertijos, misterios
y mucho diálogo. Un mejunje muy apto para
amantes de aventuras gráficas.
También hay que apuntar una serie de inconvenientes
que no pasarán indiferentes. Bien, la trama
es buena, en efecto, pero a veces se filtra en el
interior del jugador la sensación de estar
perdiéndonos algo, es decir, de que algo se
nos escapa. Esto es debido a una creciente complejidad
en el argumento, la cual sólo Sherlock Holmes
parece ignorar. Si, esto es lógico, estamos
hablando del mayor genio de la investigación,
pero a menudo tendremos que conformarnos con ser
testigos mudos de los hallazgos de un impertérrito
Holmes sin que parezca que podamos hacer mucho más
que cruzar la pantalla con el cursor de un lado a
otro para encontrar pistas y cosas, mientras él
hace las deslumbrantes deducciones. Pero bueno, quien
diga no haber tenido esta misma sensación
al leer casi cualquier relato de Conan Doyle... Miente
muy probablemente.
Por suerte (o no, pero en cualquier caso es una
aportación bastante original) al final de
cada capítulo tendremos que responder una
especie de cuestionario. Un examen, si lo prefieren.
De este modo podremos poner al día nuestros
conocimientos sobre el caso mediante pruebas y argumentos
e intentar abrirnos paso a través un intrincado
laberinto de pistas y datos. A veces este examen
es bastante difícil de aprobar.
Sherlock Holmes: El pendiente de Plata, es una aventura
gráfica más que aceptable. Tiene un
nivel de dificultad considerable, así que
resultará una experiencia de sobra interesante
para todo aquel aventurero/gráfico nostálgico
de anteriores títulos del gran detective.
Oldevay