Titan Quest es uno de los rpg más adictivos
de los últimos momentos. Todos aquellos que
han estado esperando algo parecido a Diablo y Diablo
II están de enhorabuena porque este título
se les parece como ninguno. Bueno, de hecho, la fórmula
es la misma, como verán más adelante.
Toda la acción se centra en la Grecia clásica,
pero en una dimensión totalmente mitológica.
Toda la Hélade, desde Esparta hasta Atenas,
o incluso Creta y Micenas, está bajo el asedio
de todo tipo de seres fantásticos y mitológicos
como sátiros, centauros, arpías, cíclopes,
etc. Da la sensación de que todo aquella mitología
que encontramos en la Odisea o en la Iliada está aquí representada.
Nuestro papel será el de un héroe mitológico
como Ulises o Heracles que tendrá que abrirse
paso a través de toda Grecia y más
allá con el sano y sencillo propósito
de encontrar y destruir el mal (los titanes, que
antaño desterraron los dioses, han regresado)
que aqueja esta tierra. Por supuesto esta labor será muy
larga y difícil, a que la diversidad de enemigos,
misiones y escenarios es... pues eso, titánica.
Baste decir que veremos lugares históricos
de inusitada belleza, como el Partenon o las pirámides.
Como decíamos, las características
del juego son idénticas a las de títulos
como Sacred o Diablo II: perspectiva aerea (dispondremos
de un zoom para acercar o alejar la imagen), control
principal con el ratón (con botones de acceso
rápido en el teclado), y un mundo lleno de
armas, armaduras, reliquias y artefactos de todo
tipo que iremos cogiendo de los enemigos caídos,
o bien de cofres y tesoros que encontremos, o bien
comprándolos en ciudades y aldeas. El formato
ya es un clásico.
A nivel gráfico y técnico el título
es muy atractivo. La luz y los reflejos son tan reales
como espectaculares (sobre todo el amanecer y el
atardecer, momentos en los que podremos ver como
cambian las sombras de todos los elementos del escenario),
como todo el apartado visual del juego, que recuerda
a otros como Age of Empires III en este sentido.
Algunos efectos como el movimiento de la hierba y
vegetación a nuestro paso, los hechizos, explosiones,
etc, son dignos de mención. La banda sonora
asímismo es espectacular, y variará dependiendo
de nuestas acciones y de los lugares en los que estemos.
La jugabilidad está a la altura de las circunstancias
en un sistema clásico pero tremendamente adictivo.
El problema llega al hablar de originalidad y novedades.
En primer lugar no encontraremos un argumento sólido,
sino un sinfin de misiones (que acaban siendo un
poco repetitivas) encauzadas en conjunto a aumentar
nuestra experiencia, adquirir nuevas habilidades
y hechizos (cuando aumentemos de nivel podremos subir
puntos en nuestra ficha de personaje y en nuestro
arbol de magia y habilidades) para finalmente acabar
con el malo de turno. Además se echa en falta
la posibilidad de escoger entre más personajes
(sólo podremos optar entre ser hombre o mujer),
como en Diablo II o en Sacred, o montar a caballo
para recorrer grandes distancias, como en el último
mencionado. En definitiva, continúa con más
intensidad que nunca el sistema "destruir enemigos-mejorar
equipo-mejorar habilidades-destruir enemigos".
No obstante, podremos ir desarrollando nuestro personaje
a través de diversas disciplinas como guerrero,
defensa, astucia, magia de la tierra, de la tormenta,
de la naturaleza, etc. Y además se han creado
en torno a mil objetos y armas de toda índole
que podremos ir encontrando por el largo viaje: artículos
mágicos, raros, épicos, legendarios
o estándares estarán a nuestra disposición
para nuestro inventario, que cada vez se nos irá quedando
mas y mas pequeño. Respecto a la vida y la
energia mágica del personaje sólo hay
que decir que funciona igual que en los títulos
mencionados; una barra roja es la vida, y la podremos
ir rellenando tomando pociones rojas sin parar hasta
rebasar la adicción por esta bebida, y otra
barra azul, que tendremos que cuidar del mismo modo,
es la energía mágica. Un sitema muy
familiar.
A pesar de la falta de originalidad se aprecia un
cuidado extremo en el diseño de escenarios
y personajes. Todo está lleno de asombrosos
detalles (aunque no se pueda interactuar demasiado),
los escenarios rebosan de belleza y realismo. Basta
observar los screenshots. Ver todo este mundo en
movimiento no decepciona lo más mínimo.
Hay detalles, como las perspectivas desde lo alto
o los reflejos de las montañas en los ríos,
que distinguen a este título de todos los
demás por encima de cualquier parecido. Todo
este virtuosismo gráfico necesita de una buena
optimización, que por suerte la tiene, y aunque
en algunos ordenadores tal vez no pueda funcionar
al máximo rendimiento se pueden bajar los
gráficos, luces o sombras sin que el aspecto
visual pierda espectacularidad en absoluto.
Para terminar hay que decir que el juego viene en
inglés pero con textos y diálogos traducidos
a castellano, y además se incluye un editor
de mapas. En resumen, Titan Quest consigue suplir
la ausencia de novedades (aunque toma lo mejor de
su género) con un apartado técnico
nunca visto en títulos de este tipo, así como
una jugabilidad y desarrollo sumamente adictivos
que harán las delicias de los amantes de juegos épicos
y de acción con toques de rol.
Oldevay