¿Le asusta la oscuridad? ¿padece de ansiedad
o algún otro trastorno nervioso? ¿está
ud. embarazad@? Si es así manténgase bien
alejad@ de este título que biene cargado emociones
muy, pero que muy fuertes.

A su creador, el escritor Clive Barker, se le atribuyen
títulos del género de terror y la ciencia
ficción como Hellraiser, Candyman, Nightbreed
y otras inocentes historietas como ya sabéis
nada bucólicas, y con ésto les digo todo.
A saber, éste es el único videojuego en
el que, gracias a la insistencia de la compañía
Dreamworks, ha accedido a colaborar.

La historia empieza en la oscura y tenebrosa Irlanda
de los años 20, en la que los fantasmas y leyendas
abundan sobre cualquier otra cosa, y esto es algo que,
créanme, no les pasará inadvertido durante
juego. Una maldición, una familia agónica,
un héroe vengador (oséase Ud.). Éstos
son algunos de los elementos que constituyen una tenebrosa
y súmamente absorvente trama paranormal a la
que no podrá resistirse ni el más escéptico
de los mortales.

En el apartado técnico encontramos que tanto
el engine empleado como todo lo relativo a la jugabilidad
son similares a los del Unreal Tournament o a los del
Half Life, lo cual, como pueden comprobar, no está
nada mal. La banda sonora surge acorde a la tétrica
ambientación ya mencionada que, al igual que
todo lo demás, no hará ningún favor
a nuestro ya delicado ritmo cardíaco. Pero esque
además hay una serie de novedades cuanto menos
sorprendentes como son el uso por parte del prota (Patrick
Galloway, veterano de la 1ª Guerra Mundial), de
aptitudes paranormales como pueden ser el lanzamiento
de haces de ectoplasma o episodios de videncia (éstos
últimos sumamente sobrecogedores) entre otros
a combinar con otras armas muy exóticas como
el cañón tibetano o un enorme revolver
cargado de balas de plata ( si, ya se podrán
imaginar...) por supuesto, entre otras.

El sonido es inquietante y los gráficos, literalmente,
aterradores (en un sentido positivo, claro). El resultado
es una ambientación abundante en cementerios,
casas abandonadas, oscuros monasterios desiertos, una
pesadilla de horror gótico en la que no tendrá
lugar donde esconderse.
Así pues encienda la pantalla, apague la luz
y suba el sonido. Permanezca alerta y aléjese
de la oscuridad. Veamos cuánto tiempo aguanta.
Oldevay