La
pregunta es bien sencilla: ¿Qué juego
de rol trata por excelencia el temilla de nuestros
queridos merodeadores nocturnos sedientos de sangre?...
Cada género tiene sus clásicos, y
en este asunto, Vampiro: La Mascarada, o Vampiro:
Edad Oscura, se lleva la palma por méritos
propios. Pues bien, los incondicionales del vampirismo
y la nocturnidad ya pueden frotarse las manos (o
los bolsillos si lo desean) con la irrupción
de este esperado título en el mercado, sobre
el cual nos gustaría apuntar ante todo un
par de cosillas: Toda gran obra tiene una continuación,
y aunque se diga aquello de "segundas partes
nunca fueron buenas", no hay motivo para aplicar
a esta obra ninguna de estas inciertas premisas,
ya que el Bloodlines no es de ningún modo
una continuación del loado Vampire: Redemption,
con lo cual queremos decir que no hay demasiados
puntos en común entre ambos títulos
al menos en los ámbitos de argumento y tecnología,
ya que salvando el "mundo de tinieblas"
en el que nos moveremos, las cosas han evolucionado...
Y mucho.

He
de confesar que su, digamos por esta vez "predecesor",
me impresionó notablemente en casi todos
sus aspectos, pero sobre todo por lo merecidamente
bien tratado que quedaba el tema del vampirismo
en la edad oscura, que ocupaba la primera parte
del juego, en dos ciudades magníficamente
recreadas en su apogeo medieval como fueron Praga
y Viena (durante el Sacro Imperio Romano Germánico),
hasta el punto de que la segunda mitad de la historia,
ambientada en el mundo actual (en lugares que no
revelaré por aquellos que aun no hayan jugado)
se me antojó mucho menos interesante y envolvente
a pesar de las magníficas cualidades que
ostentaba el juego de principio a fin. El hecho
de que la intensa ambientación pareciera
decaer ligeramente fue tal vez debido al inusitado
interés que de manera inconsciente ejercería
sobre mí un mundo tan remoto, oscuro y misterioso,
y por ende tan apropiado para la figura del vampiro
como es la Edad Media.

De este modo puedo decir que al saber que Bloodlines
se hallaba íntegramente ambientado en la
época actual, comencé la partida con
el más profundo escepticismo, aunque muy
pronto esta actitud se convertiría en una
inusitada avidez por continuar jugando, más
y más y más... Así es, ya que,
volviendo a ser objetivos, pocas veces un videojuego
puede presumir de la capacidad de inmersión
que ofrece Vampire: Bloodlines.
Por esto y por otras cosas que expondremos a continuación
nos parece bastante mal el hecho de que no haya
sido traducido al castellano, de tal modo que tendremos
que controlar de ingles a un nivel medio/alto para
enterarnos de lo que nos dicen los muchisimos personajes
con los que tendremos oportunidad de hablar.
En fin, dicho esto podemos pasar a un analisis mas
de cerca:
Bloodlines, como buen RPG, nos permite de entrada
crear a nuestro propio personaje, pudiendo elegir
su afilacion vampirica entre diversos clanes: Ventrue,
Brujah, Toreador, Nosferatu, Malkavian, etc, para
despues ponernos directamente en accion. Como dato
interesante cabe decir que la duracion del juego
se estima en torno a 20/25 horas de juego. Por pura
logica es de esperar que un juego de tanta duracion
debe aportar una trama proporcionalmente adictiva,
no? bueno, pues asi es. Tendremos que realizar una
enorme variedad de misiones (aunque despues de todo
predomine una principal) en un sinnumero de escenarios
a cada cual mas sorprendente y siniestro. La creciente
complejidad de la trama, y las inquietantes intrigas
y misterios a los que tendremos que acercarnos son
sin duda el punto fuerte.

Tambien
bastante interesante es el sistema de interaccion
con los personajes, que se adapta al juego dependiendo
de nuestra procedencia; siempre podremos elegir
entre varias lineas de conversacion e interaccion,
desde la seduccion hasta la dominacion si somos
del clan Ventrue, o la dementacion si nuestro clan
es el Malkavian, que en ciertos momentos hacen variar
el transcurso del juego. De hecho esta interaccion
ocupa una gran parte del desarrollo, pero tal vez
se queda corta, ya que a veces la trama se apoya
demasiado en la accion. Es patente la intencion
por parte de los creadores de aportar diversidad
entre las misiones y escenarios, pero no todas destacan
por igual en cuanto a originalidad y creatividad.

En el
apartado tecnico hay ciertos contrastes. Por un
lado los escenarios estan magnificamente ambientados
y los efectos de luces y sombras muy bien conseguidos,
pero las animaciones, salvo en los momentos de conversacion,
dejan que desear. En resumidas cuentas se puede
decir que aunque no tenga tan buenos graficos y
animaciones como Doom 3 o Half Life 2 (con el que
comparte engine), Bloodlines destaca sobre el resto.
Oldevay